Capítulo 6
Solo fue un beso.
Solo fue un beso.
Luego
de deliberar mentalmente si era o no una tercera oportunidad, decidió dejarlo
por la paz.
Aprovechó
la ausencia del mayor para hablar con su amigo de la escuela, necesitaba
contarle muchas cosas; pero estaba cansado, así que se recostó en el mueble y a
los pocos segundos se quedó dormido.
~*~
{Horas
después}
Estaba
en lo mejor de su sueño cuando de repente sintió un fuerte golpe en la cabeza;
abrió los ojos y lo primero que vio fue la alfombra de la sala.
=
Demonios – bufó incorporándose lentamente.
Se
dirigió a la cocina por algo helado, necesitaba deshacerse de aquel punzante
dolor que tenía en la cabeza. Regresó a la sala, tomó el teléfono y marcó el
número de su amigo.
= ¡Omma!
=
Hola Tae baby~
= ¡Hola! Oye ¿no te expulsaron?
=
Noup, Minho habló con la directora.
= Wow! Pensé que era malo.
= Y
lo es ¿sabes qué hizo hoy?
= ¡Cuéntame! – exigió el chiquillo.
Key
sonrió y se dispuso a platicarle todo. A los pocos minutos llegó Minho.
=
Cuelga el teléfono – fue lo primero que dijo.
=
Por lo menos déjame hablar ¿no? No es como si vaya a causar una tercera guerra
mundial.
=
Pues contigo todo se puede esperar – dijo mientras sacaba la caja de leche del
refrigerador.
=
Buu~ - exclamó y continuó hablando con su amigo.
Minho
hacía algunas gráficas, mientras cenaba; habían pasado cerca de dos horas y el
adolescente no daba señales de acabar pronto con aquella “interesante” platica.
=
¿Por qué todos ya recibieron su primer beso y yo no? ¡No es justo! – se quejó
Key
=
Kibum ya te di mucho tiempo, cuelga – ordenó.
=
¡No! – gritó; se puso de nuevo el teléfono en la oreja = Quiero que mi primer
beso sea especial, con la persona indicada y en el momento preciso.
El
alto había escuchado toda la conversación; desde la bandita del tal Dongwoon
hasta los noviazgos de todos sus amigos.
Estaba
harto.
=
¡No soy ridículo! ¡Quiero mi primero beso~! – lloriqueaba el menor.
Minho
se levantó de la mesa, caminó a paso firme hacia la sala; le arrebató el
teléfono al adolescente, lo tomó de la barbilla y, ferozmente, le plantó un
beso en los labios.
Rápidamente
metió su lengua y comenzó a profanar aquella, ya no virgen cavidad; empezó a
morderle y succionarle los labios, especialmente el inferior.
Key
permanecía estático, con los ojos bien abiertos.
= ¡¿Key?! ¡Kibum! ¿Estás ahí? – se oía en
el teléfono.
Minho
se fue separando lentamente.
=
Ahí tienes tu primer beso, ¡ahora cuelga ese maldito teléfono y déjame
trabajar! – gritó.
Kibum
tragó con dificultad y asintió.
=
Luego te hablo – le dijo a su amigo y rápidamente cortó la llamada. Atolondrado
subió a su habitación. Se tiró a su cama = No puede ser… - susurró = Mi primer
beso me lo dio ese tipo ¡no se lo perdonaré nunca! ¡te odio Minho! – gritó,
agarró las almohadas y comenzó a lanzarlas por su habitación.
~*~
[Con
Minho]
=
Por fin, silencio – suspiró y continuó trabajando.
= ¡Te odio!
Escuchó
aquel grito. No pudo evitar sonreír.
= Es
tan patético, solo fue un beso – decía entre risas; aunque, por más que tratara
de negarlo, el sabor a dulce que tenían los labios del menor, le había gustado
demasiado y aquello no le hacía gracia.
=
¿Qué tanto piensas amor?
=
¡Sulli! – exclamó; su novia amaba visitarlo cuando menos se lo esperaba = ¿Cómo
entraste?
= Me
sé la clave – contestó sonriente = Espero que no te moleste que haya venido.
=
Claro que no.
La
chica iba a besarlo, pero Minho la detuvo.
=
¿Qué pasa? – cuestionó.
=
Digamos que…tengo muy sucia la boca, ahora vengo – le guiñó un ojo; Sulli
asintió y fue a la sala.
= Maldito
idiota a mí nadie me besa – murmuraba Key mientras bajaba las escaleras = ¡Oh!
– exclamó al darse cuenta de la presencia de la chica = ¡Noona! – dijo con una
sonrisa de oreja a oreja.
=
Sulli amor quería decirte…
Las
miradas del empresario y del adolescente se encontraron, Key la apartó
rápidamente.
=
Kibum, no molestes – habló Minho.
= No
está molestando – dijo Sulli.
=
¿Por qué todo el mundo se empeña en defenderlo? – exclamó.
= No
seas gruñón Minho.
Key
dio la media vuelta y regresó a su habitación.
= Te
pasas – dijo su novia.
= No
lo conoces.
=
Claro que lo conozco.
Luego
de aquello, la chica se puso de pie y se metió a la cocina.
=
Haré la cena – anunció.
=
Gracias amor – le besó la frente = Pero ya cené.
=
¿Crees que le guste el spaghetti? – ignoró las palabras de su novio.
=
¿Vas a invitarlo? Es NUESTRA cena.
=
¿Nuestra? Se supone que tú ya cenaste, además, no tengo ganas de discutir
contigo así que contesta mi pregunta – exigió visiblemente molesta.
= No
sé si le gusta – bufó.
=
Bueno, le preguntaré.
= ¿A
dónde vas?
Sulli
no contestó.
=
Maldito niño… – murmuró = Quiere robarse a mi novia - pero luego recordó que
Key tenía gustos “diferentes”.
A
los pocos minutos bajó la chica.
=
Aaw~ es tan tierno, no sé por qué no te cae bien – dijo.
=
¿Tierno? ¿De dónde?
= Es
que cuando entré a su habitación, lo vi sentado en su cama haciendo un puchero
hermosísimo, le pregunté si le pasaba algo y me dijo que hoy le robaron su
primer beso.
Minho
sintió como si algo le cayera en la cabeza.
= ¿Y
qué mas te dijo? – preguntó.
=
Que no le gustó y que quiere matar a esa persona…ah sí y que ama el spaghetti.
=
Ah, ok – no podía negar que, por un momento, los nervios le comían vivo.
Pasaron
cerca de 45 minutos y la cena ya estaba servida.
=
Bummie~ baja a cenar – llamó la muchacha.
=
¿Bummie? – Minho estaba celoso.
=
Sí, Bummie – recalcó.
Minho
se dedicó a hacerle conversación a su novia para que ésta no comenzara a
platicar con Kibum.
=
Dime Bummie, ¿cómo se llama la persona que te besó por primera vez?
El
menor dejó caer su tenedor; dirigió una mirada veloz a Minho, Sulli se dio
cuenta.
=
Minho ¿tú sabes quién es? – preguntó la joven.
El
alto se sentía acorralado, pero sabía perfectamente cómo salir de aquello.
= Se
llama Dongwoon – contestó con una sonrisa cargada de malicia.
Key
quiso negarlo, pero Sulli comenzó a hablar.
=
¿Es de tu escuela?
=
S-sí – contestó cabizbajo.
=
Que lindo, mi primer beso fue con este gigante cara de sapo – señaló a Minho.
=
Bueno, ya le diste mucha información, salgamos un rato amor – propuso el alto.
=
¿Quieres venir? – le preguntó a Key.
=
No, no quiere, mañana tiene escuela, vámonos – se la llevó a jalones = Limpia
la mesa – le dijo al adolescente, el cual asintió.
=
¡Arg! ¡Lo odio! ¡Lo odio! – gritó apenas la pareja abandonó el departamento.
Se
dispuso hacer lo que Minho le había dicho, lavar los platos y de paso arreglar
la mesa para que cuando regresara “Don Perfecto” no le dijese nada; en eso
tocaron la puerta. Estaba tan distraído que la abrió sin ver quién era.
=
Hola amorcito.
Oh
demonios.
=
D-dongwoon ¿qué haces aquí?
=
Minho me dijo que querías hablar conmigo.
=
Maldito… - murmuró = ¡Pues te mintió! Ahora vete, no molestes – comenzó a
empujarlo, pero el chico no se iba.
~*~
[Con
Minho]
=
Minho, no quiero pasear, estoy cansada.
=
Si, tanto que le hiciste de cenar a ese niño – reprochó.
=
Mejor llévame a casa, por favor – pidió; Minho asintió.
El
resto del camino fue silencioso. El empresario intentaba diseminar un poco la
horrible tención, pero no sabía cómo.
=
Amor, lo siento – se disculpó una vez que su novia se bajó del auto.
= No
te preocupes, pero intenta llevarte bien con él ¿si?
= No
prometo nada.
= Te
quiero Minho – besó a su novio.
= Te
adoro – dijo = No puedo creer que ya tengamos 4 años siendo novios.
= Y
próximamente 5 – agregó sonriente.
= Es
verdad.
=
Bueno, cuídate – él alto asintió y tras ver como su novia entraba al edificio,
se fue.
~*~
[Con
Key]
=
¡Vete! – seguía empujándolo.
=
¡No quiero! Tienes que darme algo a cambio por hacer que yo venga a este lugar
para riquillos.
=
¡Ya te dije que yo no te llame! Es más, ni tengo tu número.
=
Pues no me interesa – comenzó a caminar por el departamento.
=
¡No toques eso! – gritó.
Minho
tenía demasiadas cosas excéntricas en aquel lugar; cosas que llamaron la
atención del chico rebelde.
=
¡Es muy costoso! – agregó cuando se dio cuenta de que Dongwoon tenía toda su
atención en un jarrón.
=
Hmm gracias por el dato, supongo que me lo llevaré.
=
¡No! – se lo arrebató con fuerza.
=
¿Qué acabas de hacer?
Key
comenzó a retroceder, pero se topó con la columna de concreto que ayudaba a
sostener el segundo piso.
=
D-dongwoon – quiso escapar pero el mencionado no lo dejó.
= Te
crees muy rudo ¿cierto?
=
N-no, claro que no.
Dongwoon
le arrebató aquel jarrón de importación y lo aventó al primer mueble que pudo
ver. Tomó a Kibum de las mejillas y lo besó, primero con miedo y después con
suavidad, una que logró envolver a Key.
Poco
a poco el beso se fue tornando más pasional; las lenguas de ambos se
acariciaban mutuamente. Dongwoon tenía las manos en la cintura del otro chico y
fue cuestión de segundos para que éstas se colaran por la camisa de Kibum.
Minho
acababa de llegar y, al ver la puerta abierta, supuso que Dongwoon estaba de
“visita”. Entró sonriente esperando ver a un Key completamente asustado, pero
el asustado sería otro.
Continuará…
como se le ocurre a Minho hacerle eso a Key.... es que esta loco.... anda en drogas... se volvió imbécil... asihhhhhhhhhhhhhhhhh.... y ahora hasta metio a Dongwoon a la ecuación... hay q hacerle un lavado de cerebro a este chico
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