5 de agosto de 2012

My Princess - Cap. 6


Capítulo 6
Solo fue un beso.



Luego de deliberar mentalmente si era o no una tercera oportunidad, decidió dejarlo por la paz.

Aprovechó la ausencia del mayor para hablar con su amigo de la escuela, necesitaba contarle muchas cosas; pero estaba cansado, así que se recostó en el mueble y a los pocos segundos se quedó dormido.



















~*~



















{Horas después}



Estaba en lo mejor de su sueño cuando de repente sintió un fuerte golpe en la cabeza; abrió los ojos y lo primero que vio fue la alfombra de la sala.

= Demonios – bufó incorporándose lentamente.

Se dirigió a la cocina por algo helado, necesitaba deshacerse de aquel punzante dolor que tenía en la cabeza. Regresó a la sala, tomó el teléfono y marcó el número de su amigo.

= ¡Omma!

= Hola Tae baby~

= ¡Hola! Oye ¿no te expulsaron?

= Noup, Minho habló con la directora.

= Wow! Pensé que era malo.

= Y lo es ¿sabes qué hizo hoy?

= ¡Cuéntame! – exigió el chiquillo.

Key sonrió y se dispuso a platicarle todo. A los pocos minutos llegó Minho.

= Cuelga el teléfono – fue lo primero que dijo.

= Por lo menos déjame hablar ¿no? No es como si vaya a causar una tercera guerra mundial.

= Pues contigo todo se puede esperar – dijo mientras sacaba la caja de leche del refrigerador.

= Buu~ - exclamó y continuó hablando con su amigo.

Minho hacía algunas gráficas, mientras cenaba; habían pasado cerca de dos horas y el adolescente no daba señales de acabar pronto con aquella “interesante” platica.

= ¿Por qué todos ya recibieron su primer beso y yo no? ¡No es justo! – se quejó Key

= Kibum ya te di mucho tiempo, cuelga – ordenó.

= ¡No! – gritó; se puso de nuevo el teléfono en la oreja = Quiero que mi primer beso sea especial, con la persona indicada y en el momento preciso.

El alto había escuchado toda la conversación; desde la bandita del tal Dongwoon hasta los noviazgos de todos sus amigos.

Estaba harto.

= ¡No soy ridículo! ¡Quiero mi primero beso~! – lloriqueaba el menor.

Minho se levantó de la mesa, caminó a paso firme hacia la sala; le arrebató el teléfono al adolescente, lo tomó de la barbilla y, ferozmente, le plantó un beso en los labios.

Rápidamente metió su lengua y comenzó a profanar aquella, ya no virgen cavidad; empezó a morderle y succionarle los labios, especialmente el inferior.

Key permanecía estático, con los ojos bien abiertos.

= ¡¿Key?! ¡Kibum! ¿Estás ahí? – se oía en el teléfono.

Minho se fue separando lentamente.

= Ahí tienes tu primer beso, ¡ahora cuelga ese maldito teléfono y déjame trabajar! – gritó.

Kibum tragó con dificultad y asintió.

= Luego te hablo – le dijo a su amigo y rápidamente cortó la llamada. Atolondrado subió a su habitación. Se tiró a su cama = No puede ser… - susurró = Mi primer beso me lo dio ese tipo ¡no se lo perdonaré nunca! ¡te odio Minho! – gritó, agarró las almohadas y comenzó a lanzarlas por su habitación.

















~*~



















[Con Minho]



= Por fin, silencio – suspiró y continuó trabajando.

= ¡Te odio!

Escuchó aquel grito. No pudo evitar sonreír.

= Es tan patético, solo fue un beso – decía entre risas; aunque, por más que tratara de negarlo, el sabor a dulce que tenían los labios del menor, le había gustado demasiado y aquello no le hacía gracia.

= ¿Qué tanto piensas amor?

= ¡Sulli! – exclamó; su novia amaba visitarlo cuando menos se lo esperaba = ¿Cómo entraste?

= Me sé la clave – contestó sonriente = Espero que no te moleste que haya venido.

= Claro que no.

La chica iba a besarlo, pero Minho la detuvo.

= ¿Qué pasa? – cuestionó.

= Digamos que…tengo muy sucia la boca, ahora vengo – le guiñó un ojo; Sulli asintió y fue a la sala.

= Maldito idiota a mí nadie me besa – murmuraba Key mientras bajaba las escaleras = ¡Oh! – exclamó al darse cuenta de la presencia de la chica = ¡Noona! – dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

= Sulli amor quería decirte…

Las miradas del empresario y del adolescente se encontraron, Key la apartó rápidamente.

= Kibum, no molestes – habló Minho.

= No está molestando – dijo Sulli.

= ¿Por qué todo el mundo se empeña en defenderlo? – exclamó.

= No seas gruñón Minho.

Key dio la media vuelta y regresó a su habitación.

= Te pasas – dijo su novia.

= No lo conoces.

= Claro que lo conozco.

Luego de aquello, la chica se puso de pie y se metió a la cocina.

= Haré la cena – anunció.

= Gracias amor – le besó la frente = Pero ya cené.

= ¿Crees que le guste el spaghetti? – ignoró las palabras de su novio.

= ¿Vas a invitarlo? Es NUESTRA cena.

= ¿Nuestra? Se supone que tú ya cenaste, además, no tengo ganas de discutir contigo así que contesta mi pregunta – exigió visiblemente molesta.

= No sé si le gusta – bufó.

= Bueno, le preguntaré.

= ¿A dónde vas?

Sulli no contestó.

= Maldito niño… – murmuró = Quiere robarse a mi novia - pero luego recordó que Key tenía gustos “diferentes”.

A los pocos minutos bajó la chica.

= Aaw~ es tan tierno, no sé por qué no te cae bien – dijo.

= ¿Tierno? ¿De dónde?

= Es que cuando entré a su habitación, lo vi sentado en su cama haciendo un puchero hermosísimo, le pregunté si le pasaba algo y me dijo que hoy le robaron su primer beso.

Minho sintió como si algo le cayera en la cabeza.

= ¿Y qué mas te dijo? – preguntó.

= Que no le gustó y que quiere matar a esa persona…ah sí y que ama el spaghetti.

= Ah, ok – no podía negar que, por un momento, los nervios le comían vivo.

Pasaron cerca de 45 minutos y la cena ya estaba servida.

= Bummie~ baja a cenar – llamó la muchacha.

= ¿Bummie? – Minho estaba celoso.

= Sí, Bummie – recalcó.

Minho se dedicó a hacerle conversación a su novia para que ésta no comenzara a platicar con Kibum.

= Dime Bummie, ¿cómo se llama la persona que te besó por primera vez?

El menor dejó caer su tenedor; dirigió una mirada veloz a Minho, Sulli se dio cuenta.

= Minho ¿tú sabes quién es? – preguntó la joven.

El alto se sentía acorralado, pero sabía perfectamente cómo salir de aquello.

= Se llama Dongwoon – contestó con una sonrisa cargada de malicia.

Key quiso negarlo, pero Sulli comenzó a hablar.

= ¿Es de tu escuela?

= S-sí – contestó cabizbajo.

= Que lindo, mi primer beso fue con este gigante cara de sapo – señaló a Minho.

= Bueno, ya le diste mucha información, salgamos un rato amor – propuso el alto.

= ¿Quieres venir? – le preguntó a Key.

= No, no quiere, mañana tiene escuela, vámonos – se la llevó a jalones = Limpia la mesa – le dijo al adolescente, el cual asintió.

= ¡Arg! ¡Lo odio! ¡Lo odio! – gritó apenas la pareja abandonó el departamento.

Se dispuso hacer lo que Minho le había dicho, lavar los platos y de paso arreglar la mesa para que cuando regresara “Don Perfecto” no le dijese nada; en eso tocaron la puerta. Estaba tan distraído que la abrió sin ver quién era.

= Hola amorcito.

Oh demonios.

= D-dongwoon ¿qué haces aquí?

= Minho me dijo que querías hablar conmigo.

= Maldito… - murmuró = ¡Pues te mintió! Ahora vete, no molestes – comenzó a empujarlo, pero el chico no se iba.



















~*~



















[Con Minho]



= Minho, no quiero pasear, estoy cansada.

= Si, tanto que le hiciste de cenar a ese niño – reprochó.

= Mejor llévame a casa, por favor – pidió; Minho asintió.

El resto del camino fue silencioso. El empresario intentaba diseminar un poco la horrible tención, pero no sabía cómo.

= Amor, lo siento – se disculpó una vez que su novia se bajó del auto.

= No te preocupes, pero intenta llevarte bien con él ¿si?

= No prometo nada.

= Te quiero Minho – besó a su novio.

= Te adoro – dijo = No puedo creer que ya tengamos 4 años siendo novios.

= Y próximamente 5 – agregó sonriente.

= Es verdad.

= Bueno, cuídate – él alto asintió y tras ver como su novia entraba al edificio, se fue.

















~*~





















[Con Key]



= ¡Vete! – seguía empujándolo.

= ¡No quiero! Tienes que darme algo a cambio por hacer que yo venga a este lugar para riquillos.

= ¡Ya te dije que yo no te llame! Es más, ni tengo tu número.

= Pues no me interesa – comenzó a caminar por el departamento.

= ¡No toques eso! – gritó.

Minho tenía demasiadas cosas excéntricas en aquel lugar; cosas que llamaron la atención del chico rebelde.

= ¡Es muy costoso! – agregó cuando se dio cuenta de que Dongwoon tenía toda su atención en un jarrón.

= Hmm gracias por el dato, supongo que me lo llevaré.

= ¡No! – se lo arrebató con fuerza.

= ¿Qué acabas de hacer?

Key comenzó a retroceder, pero se topó con la columna de concreto que ayudaba a sostener el segundo piso.

= D-dongwoon – quiso escapar pero el mencionado no lo dejó.

= Te crees muy rudo ¿cierto?

= N-no, claro que no.

Dongwoon le arrebató aquel jarrón de importación y lo aventó al primer mueble que pudo ver. Tomó a Kibum de las mejillas y lo besó, primero con miedo y después con suavidad, una que logró envolver a Key.

Poco a poco el beso se fue tornando más pasional; las lenguas de ambos se acariciaban mutuamente. Dongwoon tenía las manos en la cintura del otro chico y fue cuestión de segundos para que éstas se colaran por la camisa de Kibum.

Minho acababa de llegar y, al ver la puerta abierta, supuso que Dongwoon estaba de “visita”. Entró sonriente esperando ver a un Key completamente asustado, pero el asustado sería otro.



  







Continuará…

1 comentario:

  1. como se le ocurre a Minho hacerle eso a Key.... es que esta loco.... anda en drogas... se volvió imbécil... asihhhhhhhhhhhhhhhhh.... y ahora hasta metio a Dongwoon a la ecuación... hay q hacerle un lavado de cerebro a este chico

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