13 de agosto de 2012

My Princess - Cap. 7


Capítulo 7
Pensamientos.


Jamás se imaginó que algo así pasaría. Su cerebro tardó en salir del shock en el que había caído. Con fuerza, cerró la puerta logrando que el par de adolescentes se separara al instante.

= No sabía que se llevaran tan bien – dijo pícaramente.

Ambos enrojecieron.

= Dongwoon ya es muy tarde, puedes venir otro día – dijo Minho.

El chico asintió y salió del departamento.

= ¿Qué hace mi jarrón ahí? – cuestionó molesto.

= Él se lo quería llevar – contestó Kibum, mientras se arreglaba la ropa.

= Pues parece que se quería llevar otra cosa.

= ¡¿Por qué lo llamaste?! ¡Pudo haber vaciado tu departamento!

= ¡¿Crees que iba a quedarme de brazos cruzados cuando casi le dices a mi novia que yo te besé?!

= ¡Pero no lo hice! – se defendió.

= No creo que haya sido tu primero beso, a leguas se nota que te gusta coquetear con todos.

= ¡Sí lo fue! ¡Y no me gusta coquetear!

= No te creo.

= No me importa – se fue a su habitación.

= Algún día me va a sacar canas verdes – bufó.











~*~

















{Al otro día}



= Como odio tener que hacer esto – murmuró Minho mientras caminaba hacia la oficina de Jonghyun = Enano, necesito… - los folders que llevaba en las manos, cayeron al piso al encontrar a su mejor amigo sentado en la silla de escritorio y al novio de éste entre sus piernas.

= ¡Minho! ¿Qué no sabes tocar? – exclamó un avergonzado Jonghyun.

= Yo, bueno…hola Onew – hizo una reverencia.

= H-hola – respondió sumamente sonrojado.

= ¿Qué quieres? – Jonghyun cuestionó irritado por la reciente interrupción.

= Que firmes algunas cosas, pero si estás ocupado, vuelvo después – salió de la oficina dejando a su amigo con las palabras en la boca = Ash, que asco…por qué tengo que ver esas cosas – se quejaba mientras se dirigía al baño.

= ¿Minho? – escuchó que lo llamaron.

= ¡¡¿Tú?!! – gritó = ¡¿Kibum, qué demonios haces aquí?!

= Vine a visitar a Jonghyun – contestó.

= Deberías estar en la escuela.

= Hmm ya sé, pero enserio me moría de ganas por ver a mi primo – justificó.

= ¡¿Te escapaste?! ¿Y tus cosas?

= Es que…

Choi tomó aire y mentalmente se repetía: paciencia.

= Bien, creo que ya me voy – se dio un último vistazo en el espejo e iba a caminar, pero Minho lo tomó de la corbata que tenía su uniforme y lo jaló con fuerza = ¡No puedo respirar! – exclamó.

= Claro que puedes – se aparragó en la meseta del lavamanos.

= ¡Minho!

= Creo que tienes una seria obsesión con Jonghyun – dijo sin soltarlo.

= Déjame, quiero ir a verlo.

= No puedes – jaló más de aquel pedazo de tela, quedando muy cerca del rostro del muchacho.

= ¿Por qué? – preguntó.

= Porque yo lo digo – de nuevo tiró de la corbata y rápidamente estampó sus labios contra los ajenos.

Key quedó sorprendido ante aquello, pero, poco a poco fue cerrando los ojos y correspondiendo al beso.

Minho comenzó a profanar la boca del menor. Con su mano libre, ya que la otra seguía sin soltar la corbata de Kibum, lo acercó más a su cuerpo, metiendo su pierna izquierda entre las del adolescente, el cual soltaba tímidos suspiros entre ambas bocas que parecían insaciables.

Key posó ambas manos sobre el pecho del empresario. El oxígeno se les acababa, pero ninguno de los dos quería separarse.

De pronto se escucharon unos pasos y una risa que conocían a la perfección; Choi cortó aquel beso y empujó a Kibum hasta dejarlo dentro de uno de los cubículos.

= Oh Minho, ¿estás aquí? – exclamó Jonghyun tras encontrar a su amigo.

= ¿Por qué tan feliz? – cuestionó el alto.

Kibum iba a abrir la puerta y lanzarse a los brazos de su primo, pero no pudo ya que Minho se recargó sobre ésta.

= “¡¿Qué le pasa?! ¿Por qué no me deja salir?” – pensaba; entonces decidió hablar para que Jonghyun se diera cuenta, pero justamente cuando abrió la boca, su primo contestó la pregunta antes planteada por el alto.

= Nada más – respondió mientras hacía sus necesidades = ¿No vas a salir? – preguntó.

= Amm no, ahí están los documentos que necesito que firmes – señaló algunas carpetas que estaban sobre la meseta del lavamanos.

= Ok, ok – se dio la media vuelta para después abandonar el lugar.

Minho suspiró aliviado y se quitó de la puerta dejando salir a Key.

= ¡¿Por qué lo hiciste?! – reclamó el menor, Minho solo se encogió de hombros = ¡Ash, que molesto eres! – estaba dispuesto a ir detrás de su primo, pero Minho lo detuvo al percatarse de que Jonghyun estaba regresando al baño e intentó volver a meter al menor al cubículo, pero éste no se dejaba; al final, ambos terminaron dentro de aquel reducido espacio.

= ¿Minho? ¿Sigues aquí? – Jonghyun comenzó a acechar debajo de las puertas.

= Demonios – exclamó el mencionado; sabía que aquello era hábito de su amigo = Súbete a mi espalda – le dijo al menor.

= ¿Ah?

= ¡Que te subas! – gritó.

= ¿Con quién hablas? – cuestionó Jonghyun el cual ya se encontraba frente a la puerta del cubículo indicado.

= Jajaja – rio con nerviosismo = No me hagas caso – le tapó la boca al adolescente.

= Bueno…se me olvidaba pedirte una cosa.

= ¿Qué es?

= Dile a Kibummie que no me hable ni me venga a ver y que tengo mucho trabajo. Ahora más que nunca quiero pasar mí tiempo libre con Onew – suspiró al decir lo último.

= Claro, yo le digo. Me alegro que ya estén arreglando sus cosas.

= Gracias sapo.

Minho escuchó como los pasos cada vez se hacían más lejanos. Rápidamente bajó a Kibum y salió del cubículo.

= Pesas demasiado, estás gordo – dijo mientras se arreglaba el saco.

Entonces, se dio cuenta de que Key estaba llorando.

= ¿Estás así porque no te dejé verlo? Mira niño, ya lo oíste, está resolviendo sus cosas con Onew, solo vas a estorbarle.

Kibum salió corriendo del baño.

= Esto no puede ser – bufó y comenzó a perseguirlo; por suerte lo alcanzó a tiempo antes de que el menor lo dejara en vergüenza.

 = ¡Suéltame! – gritaba.

= Te llevaré al departamento – le tapó la boca y lo arrastró hasta su auto.

















~*~



















Cuando llegaron, Kibum se fue directo a su habitación, pero debido a lo despistado que era, no le puso seguro a la puerta.

= Oye, ¿te sientes bien? – Minho entró a aquel lugar; estaba obscuro y frío.

= Vete, quiero estar solo – dijo desde un rincón de la habitación.

= Sabes que si sigues así, Jonghyun va a pensar que te hice algo – se sentó junto a él.

= Ya no creo preocuparle más.

= Eres su primo ¿no?

= No lo sé – continuó sollozando.

Ninguno de los dos dijo más. Minho comenzaba a desesperarse por la falta de palabras. 

= Es horrible ser abandonado – habló Kibum.

El alto salió de su trance.

= ¿Qué?

= Pensé que Jonghyun era diferente, que me quería de verdad.

= ¿De qué hablas?

= Pero me equivoqué – con miedo, recargó su cabeza sobre el hombro del alto; Choi estuvo a punto de empujarlo, pero, al verlo en ese estado, decidió dejarlo así, solo por algunos minutos.

= Oye… - comenzó a hacerse a un lado, al parecer Key se había quedado dormido. Volteó un poco la cabeza y su boca quedó a escasos centímetros de la de Kibum. Quiso alejarse, pero como si de un poderoso imán se tratara, no pudo hacerlo.

Lentamente fue acabando con la poca distancia que había. Cerró los ojos y se dejó llevar.

Key despertó cuando sintió aquel contacto, luego Minho lo sostuvo de la nuca para que no escapara.

Aquel beso fue subiendo de tono; Choi comenzó a ponerse sobre el menor. Kibum colocó ambos brazos alrededor del cuello de Minho. Pero de la nada, éste, se separó con rapidez asustándolo un poco.

= Lo siento, no quería…

= No te preocupes – susurró Kibum.

= Bueno, entonces volveré a la empresa – se puso de pie y con algo de dificultad abandonó aquella obscura habitación.

Key se recostó en el piso. Aún podía sentir cómo los labios del alto se movían sobre los suyos, cómo aquellas cálidas manos le regalaban caricias.

= Besa tan bien… – suspiró y una tímida sonrisa se formó en sus labios.

















~*~

















Minho había regresado a la empresa y ahora se encontraba caminando por los pasillos de ésta.

= ¡¿Cómo pude besarlo?! ¿Qué demonios me pasa? – habla consigo mismo = Casi hago…“cosas” con él en el baño, ¿qué acaso soy un depravado? ¿un violador? – se revolvía los cabellos.

= Sapo – dijeron a sus espaldas.

= ¡Jonghyun! – exclamó asustado = ¿Y Onew? – cuestionó.

= Ya se fue – contestó = ¿Te pasa algo?

= N-no, todo bien – dijo.

= Bueno.

Continuaron caminando hasta llegar a la oficina de Minho.

 = Aquí están los documentos que dijiste que firmara  – los puso sobre el escritorio.

= Cuéntame – pidió Minho tras ver la sonrisa que el más bajo trataba de ocultar.

= De acuerdo, ya que insistes – se acomodó en la silla = Verás, dejé mi laptop en la casa, entonces, le hablé para preguntarle si podía traérmela.

= ¿Y no se negó?

= Al principio, pero pude convencerlo – hizo una pausa = Cuando llegó, comenzamos a platicar sobre lo que estaba pasando con nosotros; le dije que no quería que una relación tan linda acabara así; ¡¿y sabes algo?! – rápidamente, se puso de pie.

= ¿Qué?

= ¡Resulta que Taemin no es su amante, si no su sobrino! Minho, no sabes lo bien que me sentí cuando lo dijo.

= Y luego de aquello, pasaron a lo “otro”.

= Hmm, si algo así – respondió.

= ¿Por qué no aprovechas para decirle lo de Key? – propuso mientras revisaba algunos archivos en su computadora.

La felicidad de Jonhyun se esfumó.

= Bummie, es verdad… - suspiró algo melancólico = Solo dame un tiempo más ¿si? Te prometo que solucionaré esto.

= Perfecto, no sabes como quise escuchar esas palabras.

= Sí…bueno, voy a mi oficina – salió rápidamente.

Por fin la “molestia” se iría de su casa, aunque de tan solo pensarlo, algo en su interior le hacía sentir intranquilo.

De pronto, los recuerdos de aquellos besos que se había dado con el menor, asaltaron su mente.

= ¡Maldición! – se puso de pie y giró hacia el ventanal que se encontraba a sus espaldas. La vista de la ciudad era realmente hermosa = Minho, deja de pensar en él – suspiró.









Continuará…

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