CapÃtulo 13
Besos
Besos
-Me caÃste bien. Seamos amigos
¿si? – repitió Chanyeol.
El chico de ojos grandes quedó
bastante perdido con aquello.
-¿No eres una especie de…acosador
o secuestrador? – preguntó con algo de temor.
Chanyeol lanzó una carcajada.
-Claro que no.
Por alguna extraña razón,
Kyungsoo se sintió en confianza con aquel gigante.
-B-bueno…salgo en media hora, no
sé si quieras… - su boca se habÃa adelantada a su cerebro. Él no era de hacer
amigos con facilidad; muchos menos, socializar.
-¡SÃ, sÃ! ¡Te esperaré! – exclamó
Park.
Kyungsoo asintió y continuó
atendiendo a los clientes; de vez en cuando veÃa hacia la mesa de Chanyeol,
quién se encontraba absorto en su celular.
-¿Tendrá novia? – murmuró para sÃ
mismo.
[*]
{Dos semanas después}
Chanyeol no se movÃa de aquel
café; diario, o casi diario, cuando salÃa de la escuela, iba a visitar a su
nuevo amigo, y éste, le regalaba un café, por lo que llegaba muy alterado a
casa.
Baekhyun se negaba a prestarle al
pequeño TaeHyung, pues tenÃa miedo que lo lastimara en medio de su alteración.
-Mamá, ¿podrÃas callar a tu hijo?
TaeHyung intenta dormir – pidió Baekhyun.
La señora suspiró con pesadez y
se dirigió a la sala, en la cual se encontraba un hiperquinético gigante.
-Chanyeol, por última vez, bájate
del sillón – ordenó la madre de ambos.
-¡Es que estoy feliz ajkaasaks! –
decÃa.
Baekhyun salió de la cocina con
su bebé en brazos y caminó a la sala. Tomó el control remoto de la televisión y
con una punterÃa de arquero, lo lanzó hacia la cabeza de su hermano.
Chanyeol terminó tumbado en el
piso. La señora Park, simplemente dio la media vuelta y huyó de ahÃ, sabÃa que
Baekhyun se encargarÃa, a su manera.
-¡¿Qué mierda te pasa?! – gritó
el alto.
-No, ¿qué mierda te pasa a ti?
¿Por qué vienes tan alterado todos los dÃas? – cuestionó Baekhyun.
-¡Tengo un nuevo amigo que me
regala café! – bufó.
-¿Seguro que es café? ¿No serán
drogas?
-No, no son drogas – pausó y se
supo de pie -Ya no consumo esas cosas.
-Ay ajá. Le diré a mamá sobre tu
narco-amigo.
-¡Que no me drogo! – gritó.
TaeHyung comenzó a llorar.
-¡Idiota! Ya lo despertaste –
regañó el bajito. Comenzó a arrullar a su pequeño, intentando volver a
dormirlo.
Chanyeol intentó acercarse a su
sobrino, pero Baekhyun le empujó.
-Aléjate, drogadicto – bufó con
molestia.
El gigante se revolvió los
cabellos con frustración. Tomó a su hermano por la cintura y lo atrajo hacia su
cuerpo.
-¿Quieres comprobar que no son
drogas? – su voz se habÃa vuelto cálida y sensual.
Baekhyun quedó en silencio
durante un par de segundos, observando los esponjosos labios de su hermano.
-¿Cómo…? – escapó de la boca del
bajito.
Chanyeol sonrió de medio lado.
-Con un beso… - exclamó a
milÃmetros de los labios de Baekhyun.
Baekhyun cerró los ojos,
esperando sentir la boca ajena, pero ésta nunca llego. Abrió los ojos, dándose
cuenta que, Chanyeol le habÃa soltado y le observaba con burla.
-Bien que querÃas que te besara –
decÃa.
El bajito tensó la quijada.
-Vete a la mierda, Park – bufó
furioso.
Chanyeol comenzó a reÃr
escandalosamente.
-Podrás besarme todo lo que
quieras, cuando Kai se haya ido~ - dijo con una enorme sonrisa.
-¡Jódete! – gritó.
TaeHyung despertó.
-Lo siento, bebé, perdón – le
susurró al pequeño. Dio la media vuelta y subió a su habitación, para poder
dejarlo descansar debidamente.
El gigante se lanzó al sillón y
le marcó a Kyungsoo.
-¿Soo?
-Hola.
-¿A qué hora sales hoy? ¡Vayamos
al cine!
-Salgo en 40 minutos. Está bien, vamos.
-Oye, Soo.
-Dime.
-Necesito que me des un consejo.
-Channie, estoy trabajando, no puedo hablar ahora.
-No te preocupes, lo hablamos
cuando salgas. Bye~
-Adiós.
Chanyeol cortó la llamada. Se
puso de pie y subió las escaleras. Estaba a punto de entrar a su habitación,
cuando Baekhyun le llamó. Intentó no sonreÃr como estúpido, pero fue imposible;
escuchar su nombre, salir de aquella hermosa boca que morÃa por besar, le
volvÃa loco.
-¿Si?
-¿Vas a salir?
-SÃ, ¿por?
-Nada… - Baekhyun se mordió el
labio inferior.
-¿No quieres saber con quién iré?
– preguntó el gigante.
-¡No! – exclamó el mayor -Sólo
querÃa pedirte que pasaras a comprar algunas cosas que necesita TaeHyung.
-Oh – Chanyeol se sintió un poco
decepcionado -Está bien.
Baekhyun le pasó una lista.
-¿Por qué no vas tú? – cuestionó
Chanyeol.
-Porque tengo que…ver algo… -
desvió la mirada.
-Ver, ¿qué?
-Algo. Compra las cosas, ¿si?
Chanyeol rodó los ojos. No podÃa
resistirse a su hermano.
-Bien.
Baekhyun regresó a su habitación
y Chanyeol entró a la suya.
[*]
Chanyeol y Kyungsoo habÃan
llegado al cine.
-¿Ya compraste los boletos? –
preguntó el bajito.
-¡Sipi! ¿Qué quieres comer?
-¡Nachos! – contestó rápidamente,
Kyungsoo -Con queso extra – sus ojos brillaban.
-Wow, sà que los amas.
-Mucho. Vamos – lo tomó de la
mano y lo jaló hacia el área donde vendÃan la comida.
Tras haber comprado, entraron a
la sala que les correspondÃa. Faltaban 15 minutos para que comenzara la
pelÃcula.
Una vez que se acomodaron en sus
asientos, Kyungsoo empezó a devorar sus nachos.
-¿De qué querÃas hablarme? – le
preguntó al gigante.
-Yo… - Chanyeol dejó de comer las
palomitas y se rascó la cabeza -T-tú sabes que tengo un hermano adoptivo, ¿no?
-SÃ.
-B-bueno…él…yo… - tomó aire -Él
me gusta.
Kyungsoo abrió más los ojos.
-¿Y tú le gustas a él?
-No lo sé – pausó -Es que...hoy,
por ejemplo, iba a dejar que lo besara, pero me alejé a último momento. Rayos,
debà besarlo – hizo una pausa -Él tiene novio, el cual me cae mal…pero el punto
es que…le pedà una oportunidad y me dijo que sÃ, aunque, tengo miedo de no
lograr enamorarle y terminar más lastimado de lo que ya estoy.
-Chanyeol – Kyungsoo suspiró con
dulzura -No deberÃas insistir. Si él no te quiere, no puedes forzarlo.
-Pero…iba a dejar que lo besara.
-A lo mejor sólo se dejó llevar
por el momento.
-Igual que cuando me acosté con
él… - murmuró.
-¡¿Te acostaste con él?! –
Kyungsoo estuvo a punto de quedarse sin ojos, de tanto que los abrió.
-SÃ. Cuando él estaba
embarazado…no sé, cómo fue que llegamos tan lejos, sólo sé que tenÃa ganas
de…”ya sabes”.
El pelinegro se aclaró la
garganta.
-DeberÃas buscar a alguien más –
dijo con seriedad.
Chanyeol se le quedó viendo con
una mezcla de extrañeza y pánico.
-¿A quién? Nadie más me gusta
como él. Baekhyun es único – suspiró.
-PodrÃas intentar abrir más los
ojos y fijarte en… - calló.
-¿En…?
-N-nada, ¡mira! Ya comenzó.
-Son los comerciales, Soo.
-S-sÃ, bueno…
Chanyeol tomó aire y luego
exhaló.
-Tal vez tengas razón – hizo una
pausa -No puedo forzarlo – murmuró con tristeza.
Kyungsoo le apretó la mano.
-Es lo mejor – le sonrió -Ya
verás que pronto encontrarás a alguien mejor.
[*]
Chanyeol regresó a casa,
alrededor de las 10:00 PM.
-Toma – le pasó la bolsa con la
compra a Baekhyun.
-Gracias – respondió el otro,
ocupado en su laptop.
Hubo un silencio por varios
minutos.
-Baekhyun…
-¿Qué?
-Sabes, no puedo forzarte a que
me quieras…por eso, olvida lo que la oportunidad, ¿si?
-¿A qué se debe tu cambio de
parecer? – Baekhyun cerró la laptop y fijó su atención en Chanyeol.
-Mi amigo dice que lo haga.
Baekhyun se le quedó viendo
fijamente.
-Él dice que deberÃa buscarme a
alguien más – continuó el gigante.
-¿Estás seguro?
-No lo sé…yo te quiero, pero tú a
mà no y no quiero salir lastimado.
-Tú empezaste con tus cosas –
bufó el otro.
Chanyeol se sentó junto a
Baekhyun, quién intentó hacerse para atrás, pero el gigante fue más rápido,
atrayéndolo a su cuerpo.
-¿DeberÃa hacerle caso? – le
preguntó estrellándole su aliento sobre los labios.
-Yo…
El menor rompió la distancia;
selló su boca con la de su hermano. Baekhyun no lo detuvo en ningún momento, al
contrario, dejó escapar varios jadeos de su boca.
Chanyeol rompió el beso.
-¿Qué deberÃa hacer? – cuestionó
de nuevo.
Baekhyun tragó fuerte.
-A lo mejor y le gustas a ese
chico – dijo.
Chanyeol parpadeó repetidas
veces. Baekhyun logró escapar.
¿Gustarle a Kyungsoo? Nunca habÃa
pasado aquello por su cabeza.
Continuará…