CapÃtulo 6
Mentiras
Mentiras
Taeyong despertó dando un brinco. El sol no
habÃa salido, asà que supuso que seguÃa siendo de madrugada. Salió del auto y
se dirigió con pesar al edificio de habitaciones. Apenas abrió la puerta de su
habitación, se topó con la espalda desnuda de Doyoung, el cual seguÃa en la cama.
-¿Qué haces ahÃ? – preguntó inconscientemente,
notando que Doyoung lloraba.
-Taeyong, lo siento, no sé qué pasó anoche –
dijo mientras limpiaba sus lágrimas y recogÃa sus ropas.
El aludido tragó fuerte sin saber qué
contestar.
-¿Viste salir a alguien de aquÃ? – cuestionó
Doyoung.
-No, ¿por qué?
-No recuerdo con quién estuve. Es más, no
recuerdo nada.
-S-sÃ, bueno, tengo clase – dijo con
nerviosismo, no era bueno mintiendo.
-¿Dormiste en el departamento de Jaehyun?
La pregunta de Doyoung le detuvo en seco.
-No, dormà en casa de mi abuela.
-Ah, ya veo. Escucha, no le digas a Jaehyun,
necesito averiguar con quién estuve primero.
-¿Para qué?
-No usé protección y… podrÃa, ya sabes.
Taeyong palideció y sintió su corazón bombear
con fuerza.
-SÃ, no hay problema – se metió al baño.
💥
Doyoung faltó a todas las clases de ese dÃa, no
sólo porque no se sentÃa bien si no porque fue a hablar con Johnny y sus otras
conquistas de una noche para averiguar si habÃa estado con alguno de ellos.
Todos dijeron que no, que no habÃan siquiera dormido en la universidad.
-Mierda, debió haber sido alguien del bar –
dijo para sà mismo mientras caminaba de un lado a otro de la habitación.
Estaba tan metido en sus pensamientos que no
notó la presencia de Jaehyun, hasta que éste le tocó el hombro.
-¡Jaehyun! – exclamó asustado.
-¿Estás bien?
-S-sÃ, ¿p-por qué?
Doyoung se habÃa alejado un par de metros de
Jaehyun.
-Estás pálido.
-¿Viniste a ver a Taeyong? – preguntó Doyoung
para cambiar de tema.
-SÃ, pero si no está–
Las palabras de Jaehyun fueron interrumpidas
por el sonido de la puerta.
-Jae…hyun – exclamó Taeyong.
-Necesito hablar contigo – dijo el aludido.
Taeyong miró a Doyoung y luego a Jaehyun
tratando de descifrar si el primero le habÃa contado algo.
-¿Sobre qué? – se atrevió a preguntar.
-Los dejo solos – dijo Doyoung, saliendo
rápidamente de ahÃ.
Taeyong lo siguió con la mirada, trataba de
ocultar su preocupación, pero vamos, era terrible para eso; notó que sobre su
cama habÃa un set de sábanas nuevas, al parecer la culpa de haberse acostado
con “alguien” ahà sin su permiso, estaba comiendo a Doyoung.
-Lamento lo que te dije anoche – al parecer Jaehyun
no habÃa notado nada -Nunca habÃamos discutido asÃ, y siento que fue mi culpa–
-No, fue mÃa. No supe controlarme.
Jaehyun lo envolvió en un cálido abrazo.
💥
Doyoung recordó el nombre del bar, asà que fue
directo a este para preguntar. Fue cuestión de un par de billetes para acceder
a la grabación de las cámaras de seguridad.
-Se fue solo – dijo el vigilante.
-¿Qué demonios hice entonces? ¿Cómo llegué a la
universidad? – se preguntó en voz baja.
-Mire, la cámara de afuera le captó subiendo a
un taxi.
El vigilante hizo zoom a la imagen y un
recuerdo pasó como flash en la cabeza de Doyoung. Recordó haber llegado a la
universidad en ese taxi.
-Gracias – dio unos billetes más al vigilante y
regresó a la universidad -Debe ser alguien de ahÃ, estoy seguro – dijo para sÃ
mismo, pedirÃa la grabación de las cámaras de seguridad de la escuela. DebÃa
proceder con cuidado, pues su suegra tenÃa ojos por todas partes del lugar.
Tras hablar con los encargados de seguridad,
estos le dijeron que no podÃan darle nada a menos que llenara una solicitud.
-¿Cuánto tiempo tendrÃa que esperar? – preguntó
Doyoung.
-De 30 a 60 dÃas hábiles – contestó la
secretaria.
-¡¿Qué?!
-Son las reglas de la escuela.
-Está bien, está bien – bufó, saliendo de la
oficina.
Doyoung regresó a su habitación, pensando que
Jaehyun y Taeyong se habÃan ido, pero estaba equivocado.
-¡Ah! ¿Qué no podÃan ir a su nidito de amor? –
exclamó apenas vio a la pareja desnuda en la cama.
Ambos se vistieron con rapidez.
-Doyoung – habló Jaehyun -Mi madre organizó una
cena para hoy en la noche.
-¿Qué? Pero si no quiere ni verme en pintura.
-¿Seguro que estás bien? Estás más pálido que
hace rato.
Doyoung comenzó a temblar, Taeyong no podÃa más
con la tensión.
-Ayer… luego de ir a la clÃnica con tu madre,
fui a un bar, bebà demasiado y estuve con alguien.
-Define estuve – exigió Jaehyun.
-Me acosté con esa persona, no usé protección y
no recuerdo quién fue.
-Si tanto te asusta quedar embarazado, ¿por qué
no tomas una pastilla y ya? – interrumpió Taeyong.
-Porque estoy en un tratamiento con hormonas,
idiota.
-Estás estudiando medicina, ya debiste haber
consultado con algún médico – comentó el mayor de los tres.
Taeyong necesitaba actuar normal, discutir con
él como de costumbre, aunque por dentro estuviera muriendo de nervios.
-Ya basta, los dos – interrumpió Jaehyun -No es
seguro que consulte aquÃ, mi madre tiene demasiados conocidos.
-Compraré algunas pruebas de embarazo y buscaré
un médico para hacerme exámenes – dijo Doyoung.
-¿Quieres que te acompañe? – preguntó Jaehyun.
-No, estoy bien.
Doyoung le pidió a su chofer que le consiguiera
dos pruebas de embarazo, luego tomó el directorio telefónico y llamó a la
primera clÃnica que vio. Le agendaron una cita en dos semanas.
💥
-Negativo – exclamó Doyoung apenas ingresó a la
habitación.
-¿Qué? – preguntó Taeyong.
-Las pruebas de embarazo dieron negativo y los
exámenes que me hice también.
Taeyong cerró los ojos y lanzó un suspiro de
alivio.
-Entonces, puedo continuar con mi vida normal –
agregó Doyoung.
-Es decir, tirándote a media escuela.
-¿Tiene algo de malo? Mi estúpido marido se
tira a un muerto de hambre y no me quejo – dijo para después salir de la
habitación.
Taeyong notó que Doyoung habÃa dejado los
exámenes sobre su cama, los tomó y leyó lo que decÃan.
-Es un idiota – bufó, Doyoung habÃa ido a una
de las peores clÃnicas de la ciudad, la cual era conocida por dar malos
diagnósticos. Además, no habÃa dejado pasar el tiempo suficiente para saber si
estaba embarazado; aquello sólo habÃa logrado aumentar su angustia.
💥
[Semanas
después]
Taeyong y Taeil almorzaban en la cafeterÃa
cuando se escuchó que algunas cosas se caÃan y luego Doyoung pasó corriendo en
dirección al baño cubriéndose la boca con ambas manos.
-Si la vista no me engaña, Taeyong está
preocupado – dijo el mayor.
El aludido le miró asustado.
-No es–
-Dime la verdad, ¿qué te pasa con Doyoung?
-Iré a tu habitación en la noche.
-¿Tan serio es?
Taeyong asintió.
Luego de almorzar, Taeyong regresó a su
habitación para encontrarse al chofer de Doyoung instalando un frigobar.
-Desconectaste mi lámpara y quitaste mi buró para
¿poner eso?
-La comida de esta escuela es horrible –
contestó recostado en la cama.
-Listo, joven.
-Gracias, oye, tráeme los helados y las
frituras que te pedÃ.
-SÃ, como usted ordene.
El chofer se fue.
-¿Te quedarás ahà parado como estatua? –
preguntó Doyoung mientras comÃa un poco de helado.
-No – contestó saliendo de su transe.
Aquellos vómitos, antojos y humor cambiante en
Doyoung no eran normales. Algo andaba mal.
Continuará…