Capítulo 4
Hunted
Hunted
-Sehun, ¿cómo
van las cosas con Tao? – Sera se sentó junto a él en el enorme sillón de la
sala; le tendió una taza de chocolate caliente debido a la tormenta de frío que
azotaba la cuidad.
El menor
suspiró.
-¿Terminaron?
– preguntó la chica, visiblemente preocupada.
Sehun le dio
un sorbo a aquella reconfortante bebida.
-Nunca
tuvimos algo fijo, sólo fueron un par de noches.
-Juraba que tenían
algo.
-Te dije que
estaba algo confundido.
-¡No te
desanimes! Hay más personas en este mundo – animó la chica.
-Gracias –
Sehun le regaló una encantadora sonrisa.
-¡Esa es la
actitud! Bueno, iré a llevarle un poco de chocolate a Hansol. Te lo acabas
todito, ¿ok?
-Ok –
respondió el menor.
Sehun se
recostó en el sillón y bebió un poco más de su chocolate caliente.
–La verdad es
que…Tao no se ha librado de mí - murmuró con malicia.
{-}
{Al día siguiente}
Eran cerca de
las 10:00 AM. Sehun abrió los ojos de una sola vez, al sentir el delicioso aroma del desayuno.
Se levantó rápidamente
de la cama, se puso las pantuflas y bajó corriendo. Moría de hambre.
-¿Sehun? ¿Qué
haces despierto a esta hora? Normalmente te asomas hasta el medio día – dijo
Sera.
-Es que huele
muy rico – contestó -¿Y mi hermano?
-Trabajando,
BoA le llamó a las 5 de la madrugada para que pasara a buscarla a las 6.
-¿Se va de
viaje? – Sehun se sentó, esperando que le sirvieran el desayuno.
-¿Donghae? Sí
– suspiró la chica –Creo que dos semanas; a veces odio que BoA tenga que
llevárselo – bufó.
-¿Ya están
bien las cosas entre ustedes?
-Gracias a
los cielos, sí – sonrió enormemente.
-Disculpe,
¿quiere que le ponga azúcar a su café? – se escuchó una suave y dulce voz.
Sehun
rápidamente se volteó a ver quién le hablaba; apenas lo hizo, quedó encantado
al toparse con una joven de cabello café claro y piel blanca.
-¿Quién eres?
– le preguntó.
-Me llamo
Jiyeon…
-Es hija de
la nana de Hansol, trabajará con nosotros a partir de hoy – explicó Sera.
Sehun la
escaneó rápidamente, su cuñada se dio cuenta.
-Sólo una
cucharada de azúcar, linda – pidió el adolescente.
La chica se
sonrojó y obedeció.
-Jiyeon,
retírate por favor, necesito hablar con mi sobrino.
-Sí, señora –
la joven hizo una reverencia y se fue a la cocina.
-Sera –
reclamó el menor.
-Sehun, por
favor, no vayas a hacer alguna tontería.
-Tú también
que contratas a sirvientas así.
-No quiero
perder a la nana de Hansol por alguna de tus estupideces – regañó Sera.
Sehun no dijo
nada sólo se dedicó a disfrutar de su café.
-Saldré a
comer con Hansol en la tarde y luego iré a comprar algo de ropa, ¿necesitas que
te compre algo?
-No, gracias.
-Bueno,
entonces iré a la piscina un rato – la chica se retiró de la mesa.
Sehun esperó
a que su cuñada saliera al patio trasero para llamar a Jiyeon.
-¿Me hablaba,
joven?
-Dime Sehun.
Jiyeon
asintió.
-¿Cuántos
años tienes?
-20.
-Wow, eres
más grande que yo, pero juraría que tienes mi edad.
-Sí, la gente
no me cree cuando les digo.
-Eres muy
linda, ¿sabías?
-Gracias –
dijo la chica, visiblemente sonrojada.
Su
conversación se vio interrumpida cuando sonó el timbre.
-Iré a abrir.
Sehun
asintió.
-Disculpe,
pero, ¿podría decirme su nombre?
-Soy Tao,
vine a ver a Donghae.
Sehun se
levantó con rapidez y corrió hacia la puerta principal.
-¿Qué haces
aquí? – preguntó con molestia.
-Vine a ver a
tu hermano.
El
adolescente suspiró.
-No está.
-Bueno,
entonces sólo dejaré algunas cosas que… ¿podrías dejarnos a solas? - preguntó Tao a Jiyeon.
La chica miró
a Sehun.
-Hazlo, luego
seguimos hablando – le guiñó un ojo.
Jiyeon
asintió y se fue.
-¿Qué cosas?
-Cosas… que
tu hermano me dio.
-Sígueme.
-Conozco bien
la mansión, no hace falta.
-Sígueme –
ordenó.
Tao cerró los
ojos y respiro profundo.
-De acuerdo –
suspiró –Linda pijama de conejos, Minki tiene una igual.
Sehun no dijo
nada, sólo se sonrojó de la vergüenza.
{-}
-¿Por qué
devuelves lo que te regaló? ¿No puedes con el cargo de conciencia?
-No es eso –
respondió el chino –Es porque todo lo que me dio lo robó de su trabajo, ya
sabes, ropa, sombreros, sacos, pantalones…
-¡¿Le
obligaste a robar?!
-Claro que
no, él hizo por cuenta propia – Tao abrió la maleta que cargaba y comenzó a
sacar las cosas.
-Nunca estuve
de acuerdo en que tengamos algo, pero él… él vino en un momento en el que
necesitaba a una persona a mi lado… - dijo con tristeza.
-Ah, no me vengas
con tus lágrimas de cocodrilo – interrumpió el adolescente.
-Demonios,
eres asquerosamente inmaduro – bufó Tao.
-Pero así te
gusto…
-¡¿Qué?!
¿Gustarme? – el chino comenzó a reírse –Estás enfermo.
El menor se
acercó al chino y pegó su pecho a su espalda.
-¿Qué
quieres, Sehun? – preguntó un molesto Tao.
-Sabes lo que
quiero… - Sehun deslizó una mano hacia el cinturón del chino.
-No – cortó
el mayor, alejándose –No voy a hacerlo contigo, ya no quiero tener nada que ver
con los Oh.
-¿Por qué?
¿Por qué ahora quieres dejarte coger por ese modelucho?
-¿De qué
hablas?
-De ese tipo
del bar… Dor…Doryoung.
-Eso qué te
importa.
-No lo
niegas, eh. Vaya, qué rápido se murió tu amor por mi hermano.
-Nunca amé a
tu hermano, sólo le tenía cariño.
Sehun cerró
la puerta con seguro.
-¿Qué
demonios estás haciendo? – preguntó Tao.
-Dime, Tao,
¿cuántas veces lo hiciste con mi hermano aquí en esta cama? – cuestionó
mientras se acercaba lentamente.
-Qué te
importa – Tao se alejaba poco a poco.
-¿No te
remordía el pensar que aquí duerme con su esposa?
-Aléjate –
Tao topó con el escritorio que había a unos cuantos pasos de la cama.
-¿Qué te
parece si revivimos esa experiencia?
Tao
palideció.
-Estás loco –
exclamó intentando apartarlo de su cuerpo.
Sehun lo besó
posesivamente, subiéndolo al escritorio en donde se encontraba la maleta que
Tao había llevado.
-Te confesaré
algo… - dijo mientras lo besaba de nuevo –Me vuelves loco… - susurró suavemente
en su oído –Es por eso que me encanta acorralarte como a un conejo acechado por
un lobo – volvió a besarlo, esta vez con más profundidad.
-N-no… Sehun…
- jadeaba el chino.
-No hagas
mucho ruido, Sera podría escucharte.
-¡¿Está
aquí?!
-En la
piscina…
-No, Sehun,
será mejor que me vaya – Tao buscaba liberarse del menor.
-No dejaré
que te vayas, no cuando me la pusiste dura.
Sehun lo guio
a la cama.
-Sehun, Sera…
-Olvídate de
ella, sólo disfruta de lo que voy a hacerte – le mordió el cuello.
Sehun lo desvistió
rápidamente y lo volteó; luego de prepararlo muy bien con los dedos, se bajó
los pantalones; estaba a punto de penetrarlo, cuando el chino le detuvo.
-¿Qué? –
preguntó molesto.
-No entrarás
en mí sin condón. No quiero “accidentes”.
-Demonios,
tenías que joder el momento – bufó el menor.
Sehun rebuscó
en la habitación hasta encontrar una caja de éstos en el baño.
-Vaya, sí que
se la pasan bien – comentó –Son de sabor fresa.
-Cállate y
hazlo rápido.
-¿Tan
necesitado estás?
-Sólo quiero
irme.
Sehun sonrió
colocándose el condón.
-Ven – llamó
a Tao –Siéntate en mis piernas.
Tao obedeció,
sin penetrarse. Comenzaba a excitarse. Sehun lo notó.
-Así que te
encanta que te den órdenes – susurró el menor para después morderle el lóbulo
izquierdo.
Sehun le
ordenó que se autopenetrara y Tao obedeció. Mientras el chino lo hacía, Sehun
le masturbaba.
-Muévete –
dijo el adolescente.
Tao lo abrazó
y comenzó con un vaivén lento, luego Sehun empezó a mover sus caderas.
Ambos
comenzaron a disfrutar aún más de aquel momento. Sehun lo recostó en la cama,
puso ambas piernas alrededor de su cintura.
-Se…Sehun ¡ah!
– gemía el chino.
-Shh – el
menor lo besó.
Estaban a
punto de acabar. Tao se masturbaba, mientras Sehun le penetraba con fuerza.
-No vayas a
manchar las sábanas – pidió el chico.
Tao asintió y
tomó su camisa, cuando sintió que había llegado a su límite. Sehun apretó los
muslos del chino, viniéndose. Cayó exhausto sobre el cuerpo del mayor.
-Demonios,
eso fue… eso fue… muy bueno – dijo Sehun.
-Mi camisa
está hecha un asco – bufó Tao.
-Te daré una
de las mías.
Ambos se
pusieron de pie, se vistieron y “arreglaron” la habitación.
-¿Qué hago
con la maleta? – preguntó Tao, antes de que salieran de la habitación.
-¿Es tuya?
-Donghae me
la dio…
-Ahg, sólo…
déjala. La chica del aseo se encargará.
Tao asintió.
-No puedo
creer que lo haya hecho contigo, aquí – dijo el chino.
-Pues créelo;
además, fue divertido.
-¿Divertido?
¡Tuvimos sexo en la habitación de TU cuñada! ¿No se supone que es como tu
segunda madre?
Sehun le
ignoró; abrió la puerta, topándose con Jiyeon, que traía un cesto de ropa.
-Yo… am…vine
a hacer el aseo.
–Cambia las
sábanas, ¿sí? – dijo Sehun.
La chica
tardó en procesar la orden.
-S-sí, claro
– contestó finalmente.
-Pasa – Sehun
salió de la habitación y Tao le siguió.
Jiyeon se
quedó viendo fijamente a mayor, quien estaba sin camisa y algo sudado, luego
vio la cama y rápidamente entendió todo.
{-}
-Bueno, creo
que ésta está bien para ti, fue un regalo de BoA. Por cierto, puedes darte un
baño.
-Necesito
irme.
-Como
quieras.
Tao se puso
la camisa.
-No le digas
a tu hermano que vine.
-No pensaba
hacerlo.
-Bueno,
entonces, hasta aquí terminar todo. Ad…
-No.
-¿Qué?
-No termina.
-¿Ah?
-Sólo
bromeaba. Fue un placer haberte cogido.
Tao rodó los
ojos.
-Sí, lo que
digas. Adiós – el chino salió de la habitación de Sehun. Se aseguró que nadie
estuviera por ahí; bajó las escaleras rápidamente, pero…
-¿Tao? ¿Qué
haces aquí?
-Sera, hola –
sonrió el chino –Yo am… bueno, vine a ver a Sehun.
-¿En serio? –
la chica sonrió traviesamente.
-Sí. Me tengo
que ir.
-¡No! ¿Por
qué no te quedas a almorzar?
-Es que…
-Vamos,
Donghae se fue de viaje y Hansol se va a casa de mi mamá saliendo de la
escuela.
-De verdad me
gustaría…
-Vamos, Tao,
por favor.
El pelinegro
suspiró.
-Está bien.
-Le diré a
las muchachas que hagan algún platillo chino. Gracias.
Tao se llevó
las manos a la cara.
-Wow, ¿en verdad
vas a quedarte? – era Sehun quien bajaba las escaleras.
-No tengo de
otra.
-Bueno,
entonces, ¿por qué no regresamos a mi habitación? – le susurró al oído.
-¿Estás loco?
Claro que no.
-Entonces,
vayamos al patio trasero, necesito un poco de sol.
Tao bufó y le
siguió. Sehun se quitó la camisa, así como si nada.
-¿Qué vas…? –
el chino se alarmó ante otro posible “ataque” del menor.
-Sólo quiero
nadar un rato, tranquilo.
Tao se sentó
en una de las sillas para tomar el sol. Sehun nadaba de un lado a otro de la
piscina.
-Tao.
-¿Qué?
-Ven.
-No, no
quiero que me jales.
-No voy a
hacerlo, sólo ven.
-No Sehun.
El chico bufó
y salió de la piscina.
-Sehun, no –
se quejaba Tao mientras el adolescente le jalaba de la mano.
-Vamos, será
divertido.
-No, mi ropa…
-Te presto
algo.
-No, Sehun,
¡no!
Tao terminó
siendo empujado a la piscina.
Sehun comenzó
a reírse escandalosamente.
-Te odio –
exclamó el mayor.
-No, no me
odias – Sehun se acercó a él lentamente.
Tao terminó
acorralado entre una de las paredes de la piscina y el cuerpo de Sehun.
-Te gusto,
admítelo – le dijo al oído.
-No.
-Bueno, al
menos te atraigo, ¿no?
-Deja de joder.
-Eso es un sí
para mí – lo besó.
Tao no le
empujó ni se negó. El beso era intenso, apasionado, pero, de pronto…
-¡¿Qué
demonios es esto?!
Aquella voz.
-¡Donghae! -
exclamó Tao, asustado.
Continuará…
Ajanmszlos de verdad me gustó mucho!!! Avisame cuando actualices por favor!
ResponderBorrarHola~
BorrarAmm... la verdad no sé cómo se avisa por aquí .-. pero lo investigaré.
Gracias por comentar :)
Hermoso!!! El SeTao es cosa seria afgshfj *o* me matan jeje Aquí me tienes unnie >u< fiel a tu hermoso fic n.n
ResponderBorrarBy: MinSungByul.
Holaaaaa~
Borrarawws gracias muchas gracias por seguir el fic ;u;
Y sí, el SeTao va en serio, aunque no lo parezca.
oh my ghos Donghae los descubrio en pleno besito me encanta cuando tao se resiste y sehun insiste los amo....
ResponderBorrarno importa donde vayas te seguiré jjaja...
Seee, lo sé es hermoso cuando se pone en plan de diva, pero después termina cediendo >:D
Borrarhola!! quiero saber que paso con el taoris aqui>~ please.. porque kris lo dejo? y porque tao se volvio asi?... saldra doryung otra vez? quiero ver a Sehun celoso! Sehun conocera a los hijos de mi panda? Donghae los cacho por culpa de Sehun~~ no quiero que piense o trate muy feo a mi panda por culpa de sehun >(
ResponderBorrarHola~
BorrarBueno, el TaoRis tiene su historia, pero aún no es momento de revelarla. El porqué Tao es así, también tendrá su explicación, pero más adelante.
Doryoung sí volverá a salir, pues tiene un papel bastante interesante e importante en el fic.
Sehun ya conoció a los gemelos (al principio del fic).
Es inevitable que Donghae no trate mal a Tao, después de enterarse que se enredó con Sehun... :(