Capítulo 4: Presa
Tras la
inesperada muerte de Black Mamba Senior debido a un ataque cardíaco,
Dendroaspis recibió indicaciones de superiores para nombrar a otro líder lo
antes posible; el grupo escogió de manera unánime a Jaehyun, ya que había
demostrado tenacidad y sangre fría para el puesto. Jaehyun originalmente
pertenecía a otro subgrupo, pero fue reubicado apenas Mambas lo seleccionó.
Sus ahora
subordinados, no tardaron en ponerlo al tanto de los potenciales enemigos del
grupo.; le proyectaron una presentación con los perfiles de dichas personas.
-¿Quién es
él? – Jaehyun interrumpió al expositor.
- Kim Doyoung,
investigador en el Centro de Inteligencia. Lleva años tras nosotros, le causó
varios dolores de cabeza a Black Mamba Senior. Es bastante inteligente y
peligroso.
-¿Alguna
información nueva? - cuestionó.
-Creemos
que, una vez realizado el ataque al Banco de Corea, él sea puesto como director
de la investigación para dar con nosotros.
-Interesante.
-¿Algo más
que desee saber de él?
-No, yo me
encargo del resto – sonrió para sí mismo.
Desde
aquel momento, Jaehyun supo que había encontrado a la presa perfecta para él.
El problema era que no sería tan fácil de atrapar.
༺♡༻
Doyoung
había despertado con un enorme dolor de cabeza y cuerpo. Mientras se incorporaba
en el mueble, vio una nota sobre la mesa de centro.
“Presa.”
Inconscientemente
se llevó una mano al cuello, no sintió nada extraño. Caminó hacia al baño y se
miró al espejo; tenía marcas, pero no eran mordidas. No sabía cómo sentirse, se
había acostado con Black Mamba, el sujeto que llevaba persiguiendo por bastante
tiempo, aunque en su interior estaba seguro que era un nuevo Black Mamba, pues el anterior, de acuerdo a sus
investigaciones, era un hombre en sus 60’s o 70’s. Su cabeza estaba hecha un
lío, Jaehyun era el enemigo, la persona que necesitaba capturar, pero por
alguna razón no había querido avisar a sus superiores; todo estaba pasando
demasiado rápido, tanto que no podía ni pensar con claridad.
Buscando
escapar de su mente, se dio un baño para quitarse todo rastro de Jaehyun.
Planeaba ir a visitar a su hija, aprovechando que era sábado, pero aquello se
vio interrumpido cuando lo vio sentado en la cama de su habitación.
-Sabes, es
increíble la capacidad del cerebro humano – dijo Jaehyun con una enorme sonrisa
en su rostro.
-¡¿Qué
mierda haces aquí todavía?! – exclamó entre asustado y emocionado.
-Acabo de
regresar, no seas grosero.
-¿Qué me
hiciste en el cuello?
-¿Por?
-Tengo
marcas.
-Bueno… es
obvio, después de lo anoche – se relamió los labios.
-No hablo
de eso.
-No te
inyecté nada.
-Ustedes… -
pausó, tratando de controlar sus impulsos -Se deshacen de sus enemigos con
veneno de mamba, por algo el nombre.
-Así es,
pero no te considero un enemigo – se puso de pie y caminó hacia el otro -Sino
una presa – le susurró al oído.
Doyoung
quiso empujarlo, pero Jaehyun lo atrajo aún más hacia su cuerpo y lo tomó
fuertemente de la barbilla.
-Estás
hirviendo – dijo contra sus labios. Su voz sonaba preocupada.
-No dejaré
que arruines mi carrera – murmuró con dificultad Doyoung.
La sonrisa
de Jarehyun se borró cuando Doyoung se desvaneció en sus brazos. Lo recostó en
la cama y tomó su celular.
-¿Estás
seguro que no tiene nada pero nada de veneno? – preguntó apenas escuchó que le
contestaron del otro lado de la línea.
-Seguro, ¿cuál es tu maldita preocupación? ¿Qué no
confías en mí?
-Claro que
sí, pero—
-¿Qué mierda hiciste? No me digas que lo mataste.
Jaehyun
tocó el cuello de Doyoung.
-No… aún
tiene pulso.
-Voy para allá.
༺♡༻
Doyoung
despertó sintiendo como si la cabeza se le fuera a partir; tenía la vista
borrosa, pero pudo distinguir dos siluetas frente a su cama.
-¿Q-quién…?
– murmuró con dificultad.
-Sólo es
estrés. No tiene nada grave – dijo una de las siluetas.
-¿Qué está
pasando? – preguntó subiendo un poco más el volumen de su voz a la vez que se
incorporaba en la cama.
No obtuvo
respuesta. Ambas siluetas salieron de la habitación.
-Ahora
entiendo la razón por la que me pediste hacer ese placebo – dijo Yuta, uno de
los mejores especialistas en toxinas y venenos que conocía.
-Estás
viendo mal – aclaró Jaehyun.
-Mucho cuidado.
Es un detective, si el Centro de Inteligencia y el grupo se enteran—
-Mira la
hora, será mejor que te vayas. Gracias por todo – interrumpió las palabras de su
colega.
Yuta asintió
y abandonó el departamento. Jaehyun suspiró y reingresó a la habitación de
Doyoung.
-¿A dónde
vas? – preguntó apenas lo vio fuera de la cama.
-Al
hospital y a encargarme de ti – contestó visiblemente molesto. Aún estaba un
poco mareado.
-No…
espera – Jaehyun intentó detenerlo sosteniéndolo de la muñeca.
-¡Suéltame!
– exigió Doyoung logrando apartarse de Jaehyun.
-No estás
envenenado, la cápsula que te di no es más que un placebo – confesó en un
impulso por hacer que se quedara.
-¿Qué? –
exclamó el mayor.
-Jamás te
haría daño.
Y aquel
momento se vio interrumpido por las sirenas de los autos de policía.
-¿Qué
hiciste? – cuestionó el menor. Se sentía traicionado.
-Vienen a
por ti. Este es tu fin, Black Mamba – Doyoung estiró la mano para tomar su
arma, pero esta no estaba en el lugar de siempre.
-¿Buscabas
esto? – cuestionó Jaehyun, quien esperando un ataque así, le quitó el arma
apenas se desmayó.
Doyoung
quedó estático, sin saber qué hacer. Jaehyun tenía la ventaja.
-Lo siento
– dice Black Mamba para después presionar el gatillo. Doyoung sintió el impacto
contra su hombro izquierdo, no pudo evitar caer sobre la cama.
Jaehyun
aprovechó aquel momento para escapar, Doyoung no tardó en reincorporarse y
comenzar a perseguirlo, pero estaba perdiendo mucha sangre, por lo que terminó
desistiendo a pesar de su orgullo.
-¡Jefe! –
gritaron varios policías, los cuales fueron a auxiliarlo.
-¡Déjenme!
Estoy bien, vayan tras Black Mamba. Que no se escape – ordenó. Otro par de
policías fue tras Jaehyun, mientras unos paramédicos se quedaron a socorrerlo.
༺♡༻
-Los
exámenes de sangre están correctos. No tiene nada – explicó la química de
la clínica del Centro.
-¿Estás
segura?
-Sí. Los
repetí porque imaginé que preguntaría eso – pausó -Mire, aquí están los
resultados – le entregó la tableta electrónica.
Doyoung
suspiró aliviado.
-Incluso
con el disparo, todo está en orden – agregó la mujer.
-Ya veo,
gracias – Doyoung se levantó de la silla. Tenía un brazo vendado debido al disparo,
por lo que le habían dado un tiempo para reponerse, pero su necedad le impedía
dejar de ir al Centro para continuar con la investigación.
Muy, pero
muy dentro de él quería volver a verlo. Y la única manera de hacerlo era…
Continuará…
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